
La función del gadget está clara, y más viendo como lo denominan sus fabricantes: Intimidator. Con este sistema se pretende impresionar a todos aquellos que subestimen las cualidades de nuestro vehículo. O eso es lo que pretenden vender sus creadores a través de este hilarante vídeo promocional.
Este sistema, cuyo precio ronda los 110 euros (159 dólares), está compuesto por una centralita, que se conecta al sistema de sonido y al tacómetro del coche, y un panel mediante el cual el conductor podrá controlar su funcionamiento. La centralita será la encargada de producir el sonido que se escuchará por los altavoces, adecuándolo al régimen de giro del motor en ese momento y al modelo de sonido que haya seleccionado el conductor.